A nivel mundial cada vez más marcas están aprovechando el sentido del olfato en sus estrategias de mercadeo. El olfato es el sentido que se comunica de manera más directa con la memoria y las emociones. Es capaz de inducir sensaciones agradables, reducir la ansiedad, levantar nuestro ánimo y marcar en nuestra memoria momentos y lugares.
Estudios del “Scent Marketing Institute of New York” han probado que los consumidores pasan más tiempo en un local aromatizado que en uno sin un aroma definido. Los estudios también muestran un aumento en ventas de hasta un 30% en locales aromatizados. Pacientes en hospitales reducen su ansiedad y huéspedes de hoteles regresan con más frecuencia, todo esto como consecuencia de las sensaciones causadas por los aromas.